Palabras en la entrega del uniforme de gala (frac) del Contralmirante Don Julio F. Guillén Tato a la Caja de Ahorros del Mediterráneo de Alicante
Cuando Dª Zoila Helbenso, entusiasta directora de la Biblioteca “Gabriel Miró” de Alicante, me pidió un recuerdo de mi padre - el marino y académico de las Reales Academias Española y de la Historia Julio Guillén – que simboliza la trayectoria de su vida para que figurara en la sede de Legados de la Caja de Ahorros del Mediterráneo de Alicante no dudé de que el rasgo distintivo que mejor podría caracterizarle era su propio uniforme de Oficial de la Armada Española.
La carrera de marino de guerra para él no fue sólo el resultado de una ilusión juvenil; fue su verdadera razón de ser y a ella consagraría toda su vida y esfuerzos. Ya en 1927 el articulista catalán, gran conocedor de la Marina y de sus hombres, D. Juan Bautista Robert le defendía como “uno de los jóvenes oficiales de más brillante labor literaria y más enamorado de su carrera” D. Francisco Umbral le calificaría como “un veterano e ilustre científico, un incansable enamorado de la navegación, a quien le va el corazón al ritmo de los oleajes que acompañaron sus muchas singladuras”. Pero sus estudios e investigaciones no se limitaron únicamente a la Marina, sino a toda la disciplina que tuviera relación con ella, como Arqueología o Arquitectura naval, Historia marítima, Literatura o léxico marinero, Cartografía, Náutica, folcklore marítimo, etc. Este policefatismo ha hecho que se le compare con lo grandes marinos académicos del siglo XIX. El investigador menorquín especialista en temas de Marina D, Juan Llabrés escribiría que “Julio Guillén, con Fernández Duro, Martín Fernández de Navarrete y José de Vargas Ponce, los cuatros marinos y los cuatro académicos eruditos , seguirán siendo, por mucho tiempo, los más sólidos e indispensables puntales en los que nuestra gloriosa historia naval se afirma, y, entre ellos, el Contralmirante don Julio Guillén – celebro firme, expresión precisa y organizador infatigable – contribuye como el que más, dentro y fuera de la nación, al esplendor de las letras patrias y, por ende, de las de Alicante, que es orgullo y blasón de España”